
Conductores y transeúntes del puente Francisco del Rosario Sánchez, conocido también como de la 17, se quejaron por el deterioro que presenta esa estructura vial que une al Distrito Nacional con Santo Domingo Este.
Advierten que transistar por el puente el puente se ha convertido en dolor de cabeza por los tapones ocasionados por el notable daño de la infraestructura.
Moradores de los barrios Guachupita y Los Guandules, explicaron, además por las brechas dejadas por el robo de las tapas de metal donde se encontraban los cables de energía que iluminan el puente, orificio por donde cualquier persona puede caer a las aguas del río Ozama.
Las personas que plantearon la problemática, entre los que se encuentran Francisco Guillén, Juana Hernandez y el obrero Patricio Navarro, quienes residen debajo del puente dijeron constantemente las casas de la zona caen piezas que se desprenden de esa estructura.Navarro recordó que recientemente una pieza cayó y le provocó una herida en la cabeza.
El puente Francisco de Rosario Sánchez fue construido en el año 1973 y presenta deterioro en las barandas y bases de metal que sirven de sostén a la instalación.
Piden al Gobierno disponer a través de la Secretaría de Obras Públicas , la reparación del puente para evitar ocurran tragedias.Foto publicada por El Caribe Digital.





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