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Recuerdan época en la que habitantes de Pedro Brand dependían de la minería y producción agrícola

Por Leoncio Bautista
(Editor)
PEDRO BRAND.-La producción agrícola en menor escala y la extracción de oro a orillas de los ríos Haina e Isabela que bordean los extremos geográficos noroeste-noreste de esta demarcación de la provincia de Santo Domingo, constituyó durante décadas las principales fuentes de ingresos de  los habitantes lo que entonces de conocía como paraje Hatillo-Yacó, hoy municipio Pedro Brand.
Lo que en la actualidad conforma el casco urbano era habitado decenas de familias, la mayoría en viviendas rudimentarias construidas de tablas de palmeras, techadas de yaguas y piso de tierra.En ambos extremos de la antigua carretera Duarte, eran fácil contar las casas de zinc y en cementadas. 
En casi todo el entorno rodeados de arbustos y malezas los lugareños poseían conucos en los que cultivaban distintos rubos, principalmente arroz, guandules,pláatanos, yuca, batata y otros tubérculos, 
Para entonces el intercambio comercial de esos y otros productos era mínimo, por lo que gran parte de la producción era para el auto consumo de las familias de los productores, quienes poblaban lo que ahora se conoce como los sectores El 27 (Salomé Ureña), Las Mercedes, Guachupita, El 29, así como los parajes Los Corozos, Piedra Gorda, Hato Viejo, San Miguel, Estancia, Francisquito Gómez, El 36, Piedra Gorda, La Lomita y otros.
La segunda e importante actividad productiva lo constituyó la extracción de oro de las orillas de los dos grandes ríos mencionados (Haina e Isabela), a cuya actividad se dedicaba mayormente las mujeres, mientras la mayoría de sus maridos se mantenían involucrados en la producción agrícola, a través de conuquismo.
La búsqueda de oro en las márgenes de ambos afluentes se remonta a los albores del siglo XIX, con la llegada a la zona de un grupo de mineros californianos, encabezado por Peter Dorse Brand, quienes junto a dominicanos se dedicaron a la explotación del yacimiento del precioso metal oculto en el subsuelo.
Durante más de una década fue realizada la explotación del yacimiento de oro, mediante la utilización de instrumentos mecánicos en las excavaciones y remoción del suelo, logrando extraer grandes cantidades del mineral, el cual luego de procesarlo lo exportaban a Estados Unidos.
Luego de agotado la reserva de oro, fue descontinuada las exploraciones, por lo que los mineros estadounidenses optaron por retornar a su país, a excepción de Peter Dorse Brand, que decidió radicarse en la zona, donde contrajo matrimonio con una atractiva mujer trigueña procedente del Cibao, conocida como Ulsula , con la que procreó un hijo llamado Jinmy.
Una parte importante de los beneficios que Peter Brand obtuvo en dicha actividad minera lo invirtió en la compra de una vasta extensión de tierra que era ocupado por los primeros pobladores de la comarca, convirtiéndola en una finca que bautizó como El Coco de Pedro Brand, en honor a su nombre.
Lo de El Coco de Pedro Brand, estuvo relacionado además, a que en gran parte de lo que hoy se conoce como el casco urbano del municipio, había un gran cocotero conformado por miles de matas de cocos.Tras la desaparición física del entonces hacendado Peter Brand, de su esposa y único heredero conocido en el país, muchos de los anteriores propietarios de terrenos que los vendieron a precios de vacas muertas al extranjero, los re ocuparon donde levantaron casuchas e hicieron conucos.
También retomaron la búsqueda de la pequeña reserva de oro dejada por la explotación a gran escala por los mineros americanos, mediante método rudimentario.
Utilizando picos , palas y bateas , desde ante de salir el sol decenas de personas , mayoría mujeres se concentraban a orillas de los ríos Isabela y Haina, en una jornada agotadora que culminaba encontrado la noche.
La actividad denominada lavar oro consistía en extraer lodo a través de hoyos excavados a ciertas profundidades, porciones del cual ponían en dicha batea e introducían en el agua poco profundo.Mediante movimientos giratorios paulatino lo disolvían emergiendo en el fondos los mi mitos y pepitas de oro.
El producto esa introducido con mucho cuidado en pequeñas bolsitas para su posterior venta a pulperos y otros mercaderes , quienes inclusos solían conceder pequeños préstamos y les despachaban alimentos a crédito como forma de garantizarse el reembolso mediante el trueque.
Era notorio la gran cantidad de personas que con picos, palas  y pequeñas bateas a cuestas retornaban entrado la noche a sus hogares procedentes de las orillas de los referidos ríos, tras larga y agotado jornada de trabajo, cuya remuneración dependía de la suerte, encontrarse con pepitas y nimitas de oro.
Entre las personas que más sobresalieron en esa actividad se recuerda a Daniela Adames (Vejé), Marialena Navarro(Malena), Cotica, Poculín,Aleja Marte, Niña, Tomasa,Naní, entre otros.





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