Consideran parabienes navideños solo se traducen en realidad mediante el trabajo y la disciplina individual

Por Leoncio Bautista
(Editor de El Informador Dominicano.Com)
El expresar parabienes y buenos augurios en ocasión de la llegada de año nuevo forma parte de las tradiciones características de muchos pueblos, principalmente  iberoamericanos, siendo más acentuado en países como República Dominicana, que a las doce de la noche del 31 de diciembre los ciudadanos salen a las calles, visitar familiares, vecinos y otros relacionados para confundirse en abrazos dándose palmaditas en las espaldas, y en el caso de esposos y novios, con besos y otros gestos de ternuras.
Se trata de una manifestación popular importante en el ámbito social y de convivencia, aunque suelen tornarse en meras demostración de parabienes que suelen caer en el vacío , porque para lograrse las metas y buenos deseos , esto debe estar acompañado de sacrificios y trabajo tesonero en término individual.
Muchos esperan tener un año nuevo mejor que el anterior, como por arte de magia, sin ningún sacrificio, dejando esa responsabilidad a Dios y al Gobierno como administrador del Estado.
Entendemos que de las metas que nos tracemos se alcanzaría solamente mediante el trabajo  y disciplina en el gasto,que es precisamente lo contrario que practican los autores de las verborreas navideñas que suelen externarse cada fin de año.
Cada dominicano y dominicana es artífice de su destino, independientemente de la responsabilidad que tiene el Estado de proporcionarle las facilidades para lograr el bienestar material, espiritual y seguridad que dio origen a ese estamento regulador del accionar del hombre en sociedad.
Solo el conformista, quien vive el día a día, sin trazarse metas se auto condena a vivir sumido en miseria y postración, mendigo de un pedazo de pan proporcionado por el Estado u algún virtuoso, como sostiene el  tratadista  José Ingenieros,  en su famosa obra El Hombre Mediocre.
Es irrefutable que en gran medida el grado de miseria en que viven sumidos muchos pueblos , incluido el dominicano es atribuible al mal manejo e iniquidad de los recursos del erario, no es menos cierto, que el sistema asistencialista contribuye a perpetuar la pobreza, la cual solo es posible superar mediante la preparación profesional, el trabajo disciplina en término material y conductual.
De manera, que asumimos como válido e importante las tradicionales celebraciones de Navidad y de fin de año, incluido los parabienes que lleva consigo, pero insistimos en considerar que para que ese se traduzca en realidad es necesario sacrificios mediante el trabajo y menos inversión de tiempo en cosas improductivas.

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