MAGNITOGORSK, Rusia.– Los rescatistas encontraron vivo a un bebé de 10 meses bajo los escombros del edificio residencial, que este lunes se derrumbó parcialmente por una explosión de gas en la ciudad rusa de Magnitogorsk, provincia de Cheliábinsk.
El estado de salud del menor que sufrió un traumatismo craneoencefálico cerrado y congelación severa se evalúa como muy grave, pero los médicos hacen un pronóstico positivo al respecto. El avión especial del Ministerio de Emergencias con el niño y los anestesistas y traumatólogos a bordo despegó rumbo a Moscú, para que el pequeño sea tratado en la capital rusa.
La madre del niño está viva y ya llegó al hospital donde se encuentra su hijo, afirma el servicio de prensa del Ministerio de Emergencias.
El organismo indicó que el pequeño sobrevivió porque se encontraba en una cuna y estaba bien tapado con una manta. “El bebé estaba apretado contra el colchón, la manta que lo protegía del frío de la losa de la casa se arrugó”, indicó Piotr Gritsenko, responsable de los trabajos de emergencia en la zona, cuyo equipo rescató al bebé.





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