Santo Domingo.– En una noche cargada de emoción, vivencias y recuerdos que perdurarán de por vida, el doctor Juan Francisco Puello Herrera celebró este miércoles sus 50 años de trayectoria docente universitaria, durante un bonito acto realizado en el auditorio de la Universidad Iberoamericana (UNIBE).
La ceremonia contó con la presencia de destacadas personalidades del mundo jurídico del país, autoridades académicas, ex alumnos, colegas, amigos y familiares, quienes resaltaron los invaluables aportes del doctor Puello Herrera a la formación de varias generaciones de profesionales del Derecho.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de la doctora Vhyna Ortega Díaz, vicerrectora Académica de la Universidad Iberoamericana (UNIBE), en representación de las autoridades de la institución.
Posteriormente, el licenciado José Bienvenido Pérez Gómez, amigo de aulas del doctor Puello Herrera y actual decano de la Escuela de Derecho de UNIBE, leyó la semblanza del homenajeado, en la que destacó los principales aspectos de su extensa trayectoria docente y sus cualidades humanas.
Como reconocimiento a sus 50 años de trayectoria docente y a sus valiosos aportes a la educación y al Derecho, la vicerrectora Académica de UNIBE, doctora Vhyna Ortega Díaz, y el decano de la Escuela de Derecho, licenciado José Bienvenido Pérez Gómez, entregaron una placa de reconocimiento especial al doctor Puello Herrera.
El homenaje constituyó un reconocimiento a una trayectoria que ha dejado una profunda huella en numerosas generaciones de estudiantes que tuvieron al doctor Puello Herrera como maestro y referente durante su formación universitaria.
El homenajeado estuvo acompañado de su esposa, la doctora Mirna Martínez de Puello; sus hijos, nietos, yernos y nueras, en una ceremonia marcada por la emoción y por los testimonios sobre su integridad, honestidad, responsabilidad y compromiso con la enseñanza.
Durante el acto, el doctor Juan Francisco Puello Herrera pronunció unas emotivas palabras, llenas de vivencias y experiencias, en las que evocó sus cinco décadas vinculadas a la enseñanza y agradeció a quienes han formado parte de su recorrido profesional y académico.
“Mi vocación por enseñar siempre ha estado en mí. Los alumnos son los que todos los días me llegan a la mente. Agradezco a Dios, a mi esposa y a mis hijos. Impartí clases en cuatro universidades de manera simultánea”, expresó.
Recordó que sus padres fueron maestros en la frontera y consideró que de ellos heredó su vocación por estar en las aulas y enseñar.
“54 años de graduado, 52 de casado, 52 impartiendo docencia universitaria, 45 en el deporte, 38 escribiendo publicaciones católicas y 35 como columnista semanal en el Listín Diario”, recordó el homenajeado.





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