Cada año, más de 350 dominicanos son diagnosticados con linfoma no Hodgkin

  • -En el mes de la concientización del linfoma, Roche destaca la importancia de reconocer síntomas persistentes y continuar impulsando la innovación para ampliar las oportunidades de atención de los pacientes.

Santo Domingo, República Dominicana.-Un ganglio inflamado, sudoración intensa durante la noche, fiebre sin explicación o una pérdida de peso involuntaria pueden parecer síntomas aislados. Sin embargo, cuando persisten, pueden ser señal de un linfoma.

El linfoma es un tipo de cáncer que se origina en los linfocitos, células de defensa del sistema inmunológico que circulan por los ganglios y vasos linfáticos (Sociedad Americana del Cáncer, 2024). Se divide en dos grandes grupos: linfoma de Hodgkin y linfoma no Hodgkin.

En el primero se identifican células anormales y gigantes llamadas células de Reed-Sternberg; cuando estas no están presentes, se clasifica como linfoma no Hodgkin, un grupo mucho más diverso que abarca más de 60 variaciones (Sociedad de Lucha contra la Leucemia y el Linfoma, 2023). Precisamente por esta variedad de subtipos, contar con un diagnóstico preciso resulta clave para definir el abordaje más adecuado en cada caso de un linfoma.

En República Dominicana se estiman entre 350 y 380 nuevos casos de linfoma no Hodgkin al año (GLOBOCAN, 2022). Este dato refleja el impacto de una enfermedad cuyas primeras señales pueden confundirse o pasar desapercibidas y refuerza la importancia de prestar atención a los cambios persistentes en el cuerpo.

“El linfoma no siempre comienza con síntomas que inmediatamente asociamos con cáncer. Por eso es importante conocer estas señales y, sobre todo, no normalizarlas cuando persisten. Consultar permite empezar a encontrar respuestas y recibir atención médica oportuna”, explicó el Dr. Sebastián Arellano, Director Médico de Roche para Caribe, Centroamérica y Venezuela.

Una enfermedad que puede presentarse de distintas maneras : 

Comprender las características de cada caso es relevante para su manejo. La investigación ha permitido conocer mejor la enfermedad y avanzar hacia alternativas cada vez más específicas para determinados tipos de linfoma.

“Hoy sabemos mucho más sobre el linfoma que hace algunos años y ese conocimiento nos permite seguir avanzando. Desde Roche, creemos que innovar significa comprender cada vez mejor la enfermedad para abrir nuevas posibilidades y responder de manera más específica a las necesidades de los pacientes”, señaló Arellano.

¿Cuáles señales deberían llamar nuestra atención? : 

Una de las más frecuentes es la aparición de ganglios inflamados, principalmente en el cuello, las axilas o la ingle. También, pueden presentarse fiebre persistente sin una causa aparente, sudoración nocturna intensa que llega a empapar la ropa, pérdida involuntaria de peso, fatiga continua o picazón en la piel (Fundación para la Investigación del Linfoma, 2023).

Estos síntomas podrían aparecer por otras causas y su presencia no significa necesariamente que una persona tenga linfoma. El llamado es a observar su evolución y buscar valoración médica cuando persisten, en lugar de asumir que se trata de algo pasajero.

El diagnóstico oportuno tiene especial relevancia frente a esta enfermedad, ya que identificar el linfoma en fases iniciales puede reducir complicaciones y favorecer las posibilidades de tratamiento (Sociedad Europea de Oncología Médica, 2023).

La innovación continúa cambiando el abordaje del linfoma : 

En América Latina y el Caribe, el linfoma no Hodgkin se ubica como el décimo cáncer más frecuente, con más de 40 000 nuevos diagnósticos anuales (GLOBOCAN, 2024).

En los últimos años, la forma de abordar el linfoma también ha evolucionado. La incorporación de nuevas alternativas ha ampliado las posibilidades para determinados pacientes que anteriormente no respondían a la quimioterapia convencional o presentaban recaídas, permitiendo alcanzar remisiones duraderas e incluso la curación en algunos casos (Journal of Clinical Oncology, 2023).

Estos avances abren nuevas oportunidades para los pacientes, pero también plantean el reto de lograr que la innovación pueda traducirse en una atención oportuna. Para ello, es fundamental fortalecer las capacidades de los sistemas de salud, desde el acceso a estudios diagnósticos de alta precisión hasta la disponibilidad de infraestructura y atención especializada, más allá de las capitales (Organización Panamericana de la Salud & The Lancet Oncology, 2023).

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